ADOLESCENCIA

La adolescencia es una etapa de la vida que podemos situar entre los 11 y los 17 años, aunque cada vez más, se adelanta la edad de inicio y se retrasa la de finalización.
Lo que define la adolescencia son los cambios físicos y piscológicos que se van sucediendo en cascada y a un ritmo vertiginoso. Cambios que sorprenden tanto a los afectados como a los padres.
Otro rasgo es la confrontación que aparece con los adultos. Nuestros hijos, que hasta ahora habían sido más o menos dóciles, empiezan a manifestar su disconformidad con el mundo de los mayores. Esto no nos tiene que asustar, es algo normal en el desarrollo psicológico de nuestros hijos, que así van afirmando su personalidad.
Para los adultos, los adolescentes son pasotas, inconformistas, consentidos, inmaduros, se exponen a riesgos para los que no están preparados, y no son como éramos nosotros a su edad.
Ellos definen la adolescencia como una época difícil, caótica, y en la que se encuentran muchas veces con la incomprensión de los adultos y la imposibilidad para empezar a decidir por sí mismos.
Los especialistas definen al adolescente como un ser humano en transición. Los padres no deben olvidar que aún no tienen las armas ni la capacidad para tener las reacciones adultas que se les exigen a veces.
Al adolescente, una de las cosas que másle irritan es que sus padres les sigan considerando niños y quieran seguir viendo en ellos actitudes y conductas infantiles.
La misión del adulto, que tiene más experiencia, será la de tender puentes. Preguntar sin interrogar, ofrecerse para hablar sin esperar que a la primera de cambio lo hagan, hacerles ver que no se quiere reprimir tanto como prevenir posibles riesgos.
Los adolescentes siempre han sido iguales, lo que cambia es el contexto y el momento histórico que se vive. No podemos esperar que nuestros hijos repitan nuestras adolescencias, porque nosotros tampoco les hemos educado de la misma manera que nos educaron a nosotros nuestros padres.
No hay soluciones mágicas, ni recetas seguras para no pasar algún que otro mal rato,pero resumiendo se podría decir que las cuatro patas que harán que ese banco que es la adolescencia no se tambalee son

– Comunicación: Primero los padres. Preguntar, interesarse por sus cosas sin invadir su intimidad, pero hablar.
– Información: Sin alarmismos, sin amenazas. Pero informar que es otra manera de formar.
– Educación: Tratarles con respeto, no ridiculizar. Saber hacer la vista gorda ante cosas sin importancia. Hacer la economía del no: no podemos decir que no a todo, en algo se tendrá que ceder para poder exigir en otras cosas.
– Cariño: ya se sabe que los padres queremos a nuestros hijos, pero hay que manifestarlo y que ellos lo perciban.

Y recordar que hemos de estar pendientes de cada detalle, pero no ser ni demasiado obsesivos ni demasiado despreocupados.
Acompañar al adolescente en esa etapa dificil para llegar a la siguiente etapa de la juventud tranquilamente. ¡Buena suerte!

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